Son tantas las cosas que me dejó el
ENFOL que no se por donde empezar!.
En verdad que este Encuentro de
Formación de Lideres (ENFOL) fue de gran
bendición. Pero antes de platicarles de mi vivencia en el
campamento, déjenme contarles lo que Dios empezó a hacer mucho antes de mi
partida a honduras.
A inicios del año pasado recibí la
invitación de mi Asesora Local “Alejandra Ortiz”, para participar en este
encuentro, confieso que me tomo de sorpresa el ofrecimiento, pero a la vez me
dio mucha alegría el hecho de que me hayan tomado en cuenta, cosa que acepte la
invitación. Pero, lo curioso es que acepte la invitación un poco incrédula,
porque en mi mente no cavia posibilidad de que yo pudiera ir, debido a diversas
pruebas y circunstancias en las que yo estaba pasando en ese momento.
Pasaron los meses, y mi Asesora
estaba emocionada por mi viaje al encuentro, animándome para que sacase el
pasaporte y tuviera todos los tramites listos, cosa que yo empecé hacer por
medio de las instrucciones que ella me daba, durante meses hice todo pero con incredulidad en mi corazón
porque sinceramente no creía que yo iba a poder asistir al encuentro, no solo
por la cuestión económica, sino por una situación familiar por la que muchas veces estuve a punto de decirle a mi
Asesora: “Sabes que Ale, No podre asistir!”. Pero, no sé cómo, pero no podía
desistir, inclusive yo misma me decía: Sury porque mejor te das por
vencida?!?!, sin embargo aunque yo no lo miraba, Dios estuvo conmigo en todo
momento, y de manera milagrosa, se empezaron abrir las puertas , y Dios me empezó
a demostrar que Él en verdad quería que fuera. Muchas personas me empezaron a
ayudar económicamente, y a unos días del campamento logre cubrir todos los
gastos y no solo eso, sino que mi situación familiar tomo un rumbo diferente y
pude contar con el apoyo para poder asistir a este encuentro. Agradezco a Dios
por esta experiencia porque esto me hiso valorar más el viaje. DIOS SABE PORQUE
HACE LAS COSAS!!.
En esta ocasión el campamento se
llevó a cabo en Honduras, pero no solo tuve el privilegio de conocer un poco
honduras sino también Guatemala. Tanto mis amigas como yo estábamos
maravilladas en todo lo que Dios nos mostraba durante el viaje y el conocer tan
bellas personas que reflejan con su vida la luz de Cristo, entre ellas: El
conocer a la familia Ortiz ha sido una gran bendición, su hospitalidad, su
amabilidad, su amor por la misión y el compartir en la mesa el mensaje de
Cristo, animándonos a seguir adelante, y el compartir costumbres y vivencias
que hicieron de nuestra estancia en Guatemala, un momento muy ameno.
Al momento de llegar al ENFOL iba a
la expectativa de lo que Dios iba hacer, mi pensamiento tomo otro rumbo, Dios
cambio mi pesimismo en optimismo. Fue una experiencia inolvidable, el poder llegar
a un país desconocido, conocer diferentes culturas, diferentes vocabularios,
pero algo en lo que coincidimos todos los jóvenes que nos reunimos en el
campamento, es nuestro amor por Dios y la pasión que tenemos por alcanzar a
nuestra escuela para Cristo.
Todos los temas que se tomaron en
el campamento fueron de gran motivación y una serie de emociones encontradas
que no puedo explicar. En especial hubo un tema que toco mi corazón, que es el
amor a la misión. En ese momento me identifique con el pasaje que estábamos
estudiando en ese momento en 2da de Timoteo 4:5, “Pero Tú se sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de
evangelista, cumple tu ministerio”. Ese día, con esa palabra, yo derrame mi
corazón ante Dios, y hice una promesa delante de Él, que yo le iba a servir
cueste lo que cueste, que estaría dispuesta a renunciar al Yo. Quizás renunciar
a MIS sueños, para cumplir SUS sueños. Fue uno de los momentos más emotivos y
los que llevo guardados en mi corazón y que marco mi vida. Y como olvidar los
momentos devocionales, que en verdad fueron momentos íntimos con Dios, cosa que
en nuestra vida diaria no solemos hacer debido a tanto activismo. Sin embargo,
el contemplar el hermoso paisaje que teníamos, era imposible no alabar a Dios y
admirar la hermosura de su creación, el ver que todo esto fue creado por él.
Sin duda, Dios y yo vivimos momentos muy románticos, porque me permití conocer
un poco más de él. Y desde entonces despertó un hambre insaciable por buscarlo.
TE AMO JESÚS!!
Curiosamente al compartir mi
historia y las situaciones que yo viví antes del encuentro con mis compañeras
de viaje (Melissa Olachea y Dulce Sánchez), me tome con la sorpresa de que
ellas también estaban viviendo situaciones parecidas y que al igual que yo
estábamos sorprendidas de lo que Dios hizo y lo que Dios nos enseño. Tras
diversas experiencias que vivimos juntas, entre ellas: nuestras maletas no
llegaron con nosotras al país de destino, se nos quedaron las llaves a dentro
del carro, y una serie de situaciones inolvidables, que hicieron que este viaje
fuera cada vez más interesante y no solo
eso, sino que ahora cuento con dos amigas más a las que aprecio al igual que
ellas a mí. OTRO REGALO MAS DE DIOS!!
Estoy muy agradecida con Dios por
esta oportunidad, y muy agradecida de quienes formaron parte de esta
experiencia, el conocer a muchachos de diferentes partes de México, Guatemala, El
Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, delegados de cada uno de
esos países a los que Dios llamó con un propósito. Ahí recordé lo que la Biblia
nos relata, que un día estaremos todos reunidos ante él Rey de Reyes, todos
unidos adorándolo, personas de toda lengua, toda tribu y de toda nación. En
verdad estoy muy agradecida. Dios siga bendiciendo la obra, y este tipo de
eventos se sigan llevando a cabo y sigamos siendo formados y capacitados para
la buena obra.
Gracias Familia, amigos, asesores y compañeros por apoyarme en este viaje que Dios me permitió vivir.
Su Servidora y Amiga
Suriel Vega
Lic. Administración de Empresas.
Voluntaria en el Ministerio de
Compañerismo Estudiantil